|
El mar de coloración verde, con temperatura amena y olas
calmas hacen de Jurerê una playa
típica de la región norte de la isla. Son poco más de tres quilómetros
de extensión de arena fina y clara, que propician una caminada agradable.
Empieza en Ponta de Canajurê y se
extiende hasta la entrada de la punta de tierra, de nombre Ponta Grossa, donde está localizado el fuerte ochocentista
denominado Forte São José da Ponta Grossa.
En
el agua, los veleros y lanchas del Iate
Clube de Santa Catarina confieren un toque sofisticado al visual. En
tierra, el barrio es dividido en dos porciones, con características distintas. En el rincón izquierdo está el
espacio residencial Jurerê Internacional, que fue totalmente planeado. Haí se
encuentran parques, supermercados, shopping al aire libre, sofisticados bares y restaurantes, además de amplios
estacionamientos para aquellos que sólo quieren pasar un día en la playa. Esas
características atrajeron personas preocupadas con el conforto y con la
cualidad de vida, que transformaran el sitio en una especie de parque de
mansiones.
En
el rincón derecho está la parte conocida como Jurerê Tradicional. Allí están los moradores más antiguos del
barrio, con su toque de manezinho y
restaurantes con culinaria típica de la Isla. Esa parte abriga el Iate Clube de Santa Catarina, que tiene acceso por la playa.
El nombre Jurerê surgió del
tupí guaraní Y-Jurerê Mirim, que
significa "pequeña boca de agua o rio de la pequeña boca". La pequeña boca de
agua a la cual los indios se referían es el estrecho canal que separa la Isla
de Santa Catarina del Continente, hoy unidos por la famosa puente Hercílio Luz.
|